viernes, 10 de octubre de 2014

Conozcamos el Seminario Diocesano

¿Internet vs Evangelio?

“Id a todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación” (Mc 16, 15). Este es el mandato que hace Nuestro Señor a los discípulos antes de partir al lado del Padre celestial, y es una misión encomendada también hoy a nosotros que vivimos en un mundo cada día mas avanzado y mas cargado de afanes. La realidad actual ha hecho que por diversas circunstancias el hombre vea la necesidad de hacerse parte del referente de la sociedad actual: El Planeta Digital.
El mundo de la tecnología es cada vez más complejo y más extenso, y por eso la Evangelización, obra que se ha dado desde los inicios de la Iglesia, debe estar en la capacidad de responder a las nuevas propuestas y a los retos de llevar el mensaje de Jesucristo en todas sus dimensiones al hombre de hoy, llegando a sus espacios mas comunes y mas personales.
Es por eso que en este ensayo iniciaba con las palabras del Evangelio, lo cual nos introduce a una idea de como ha de ser la apuesta por llevar el anuncio del Reino de Dios al mundo y ocupar cada uno de los espacios en los que el hombre circula a diario y hacen parte de su existencia. Veamos como en algunos campos de acción ha de presentarse la Evangelización y qué es lo que se propone para ayudar a fomentar la fe por medio de nuevas expectativas del mundo tecnológico.

Internet
El uso del internet ha hecho que el mundo pierda la noción de tiempo y espacio, hecho que se ha visto reflejado en dejarnos codificar por la red; esta codificación ha llegado gracias a la necesidad de traspasar las fronteras para expresar lo que hay en nosotros. Este medio ha sido muy eficaz para encontrar información de lo que necesitamos encontrar, de buscar personas que se han alejado de nosotros; pero hay una realidad implícita: “La inteligencia virtual, junto con la inteligencia emocional, va necesitando de una inteligencia espiritual”, porque esta es un punto intermedio que nos ayuda a salir de esta red cibernética que nos absorbe y nos difumina la realidad existencial, haciéndonos perder la estabilidad y conocimiento de nuestra realidad temporal.  “Entre mas inteligente es nuestro ordenador, en definitiva, mas tontos seremos”.

Las Redes Sociales
La Iglesia, cuyo mensaje siempre estuve presto a encarnarse en los nuevos espacios y culturas, tiene hoy un reto importante ante el planeta, el nuevo continente digital; Ignorarlo es de necios, comprenderlo de inteligentes y situarse en él con sus fortalezas y debilidades es tarea urgente.
Es primordial que la Iglesia tenga especial atención con estos espacios, debido a que cada día son mas los feligreses de las redes virtuales que los feligreses de nuestros templos; hoy no es un lujo que la Misión Evangelizadora esté en las redes sociales, al contrario, es una necesidad, es una exigencia pastoralista desde la misión Ad Gentes
Pero esto es posible solamente con un uso adecuado de los medios, con un celoso y cuidadoso trato de las herramientas, puesto que las personas por medio de las redes sociales expresan sus opiniones sobre lo que se refiere al bien de la Iglesia, y ese es precisamente el campo de acción, es el lugar adecuado para dar a conocer las posiciones en diversos temas y la manera como la Iglesia está estructurada respecto a la realidad actual.
Lastimosamente los impulsos evangelizadores de la Iglesia no han sido los más fructíferos a la hora de hablar de redes sociales; aunque han sino muchas las iniciativas por llevar la catequesis e información y las diversas funciones pastorales, la realidad económica ha marcado la pauta y no se ha tenido una sólida financiación y formación con respecto al uso de los medios y redes sociales para la Evangelización.
Sin embargo hay una gran ventaja a la hora de comunicar la Buena Nueva a través de los medios de comunicación y redes sociales, y es que el lenguaje que se utiliza es fuerte, desmedido, frío, y nosotros como Iglesia podemos aportar un lenguaje nuevo, que se desprenda de todo prejuicio y que lleve serenidad, caridad, amor, entre otros. La apuesta por este lenguaje nuevo ha de tener mucha prioridad debido a que cada día se crean nuevas expresiones dentro del mundo virtual, y al llegar con este lenguaje nuevo crece la efectividad y la certidumbre de que realmente la Evangelización es auténtica y llegará a aquellos agentes hacia los cuales debemos llegar.

Aplicaciones móviles
Son una serie de herramientas esenciales, y toda persona toma con propiedad cada una de las aplicaciones dependiendo las circunstancias en que se encuentre. Así mismo sucede con las aplicaciones de tipo pastoral. Hemos dicho con anterioridad que el hombre está inmerso en un mundo que cada día le ofrece mas posibilidades y le da mas apertura al mundo de la tecnología; es bueno aprovechar este tipo de espacios para ofrecerle una gama de aplicaciones en las que también tenga a su alcance información de tipo pastoral, catequética, y que pueda estar al tanto de la vida Eclesial, y este escenario sería muy adecuado para acercar cada día al hombre a su dimensión espiritual, pues el hombre a diario se deja consumir por las redes sociales y sus aplicaciones; entonces lleguemos nosotros al alcance de su mano, para que así también se sienta participe de la misión evangelizadora, y le llevemos el anuncio de la Buena Nueva como desde siempre ha sido el mandato de Nuestro Señor

Testimonio de Sor Cristina


“Hacia un historicismo digital”

Cada vez que se habla del término digital, muchas imágenes se vienen a la mente, celulares, computadores,  o cualquier cantidad de dispositivos móviles, que como bien se sabe son útiles para nuestra vida, y a veces se convierten para muchos en elementos fundamentales de su existencia. Es por esto que es tan importante conocer cada día más, la cultura digital que nos invade, como la podemos utilizar y de qué manera, en el caso concreto de quienes queremos evangelizar, nos puede servir como herramienta fundamental para la construcción del reino de Dios, es por ello que a partir del libro “Evangelizar en el planeta digital” se suscita esta reflexión. A lo largo de la historia el hombre, ha ido evolucionando y ha ido creando diversas herramientas que pone al servicio de su existencia, una de ellas la internet , y todo lo que esta red proporciona, no siendo solo esta, sino también todos los diferentes artefactos electrónicos  por medio de los cuales funciona, en todas estas creaciones el papel fundamental lo tiene el hombre, pues a la vez que es creador se sirve de lo que crea, por ello quisiera hacer un paralelo entre la reflexión que me suscita la lectura de “Evangelizar en el planeta digital”  y un tema tan relevante en la existencia misma del hombre como lo es su historicidad.
Lo primero es recordar que la historicidad  es: el modo específico de existir del hombre. Indica que cada ser humano realiza su propia existencia a partir de un nivel cultural alcanzado ya por otras generaciones, en tensión esencial hacia un futuro que está lleno de nuevas posibilidades; posibilidades que se presentan de ese modo al hombre porque es inteligente y libre. A la vez encontramos en el libro que la internet es un nuevo mundo un que llena de posibilidades al hombre y que por medio de su libertad, elemento fundamental de su historicidad decide, como utilizarlas, y aquí puede estar el argumento perfecto para la gran polémica generada por esta red de la internet , que si es buena o mala, esto solo lo decide el hombre que ante este  nuevo mundo lleno de posibilidades en música, trabajo , mercadeo y demás funciones que esta red posee, puede actuar para que estas estén a su servicio o simplemente puede quedar  enredado en ellas, y caer como víctima de su propio invento, o como mejor lo menciona el libro haciendo alusión al descubrimiento de América en paralelo al descubrimiento de esta red, Íbamos seguros de descubrir  el nuevo mundo, y al final como el cazador cazado encontramos un mundo nuevo que cambió el rumbo de nuestras vidas.
Si hablamos de cambio e internet , sí que nos damos cuenta como esta red ha cambiado nuestra vida, que como lo menciona el libro se ha convertido en un nuevo mundo que nos envuelve en el cual encontramos todo a la mano, como la cantidad de ventajas que nos ofrece un ordenador , desde el encontrar consultas , amigos por medio de las redes sociales, buscar trabajos, pedir citas médicas , hacer transacciones bancarias ,ubicarnos en las vías que transitamos, e incluso encontrar la persona indicada con la cual iniciar una relación sentimental y formar una familia, pero tristemente también ha cambiado nuestra vida haciéndonos caer en la superficialidad y la monotonía de estar  horas al frente de una pantalla, dejando de lado la posibilidad de compartir con nuestros  amigos “reales” ,no los que se esconden tras un chat o una imagen del Facebook o twiter, en fin son muchos los cambios que nos ha traído la internet, es por estas razones como lo expone el libro , que nosotros interesados por llevar el mensaje evangélico de Cristo, debemos echar las redes para navegar en la gran red, para buscar que Jesús sea conocido por todos los hombres inmersos en este nuevo mundo, principalmente por medio del dialogo que como dice Claudio Celli “debe ser un servicio dedicado a las personas en la red”, una diaconía de la cultura digital, en la que estamos llamado a ser testigos creíbles y esforzarnos por hablar el lenguaje de la gente, inmersos en la interactividad que conlleva estar metido en la red, y para hacerlo debemos saber quiénes somos , volver a nuestra identidad de cristianos y con creatividad llevar el Evangelio que no es un artículo más, o una aplicación de android , sino una Persona Jesucristo, hay que aportar como evangelizadores el silencio que permita discernimiento en una red que está invadida de palabras que ahogan y no permiten que se escuche bien la palabra verdadera, haciendo de la internet un espacio para el dialogo y la paz y no un campo de batalla lleno de comentarios imágenes , videos y canciones destructivas, que hace el hombre por  el mal uso de su libertad de expresión , y que lo llevan a un aislamiento severo; es por ello que hay que crear lazos que rompan la brecha digital, que proporcionen un lenguaje de amor una comunión espiritual entre hermanos, así debe ser nuestra presencia virtual, que nos una como lo hacemos con las transmisiones de la liturgia y la oración de la Iglesia, en la que nos servimos de esta cultura digital, sin caer en el peligro de sustituir la experiencia de Iglesia por una realidad virtual. Las redes sociales (Facebook, twiter,  instagram,  etc.) por ejemplo son un espacio productivo para sentirnos orgullosos de nuestra fe, para mostrarla para hacer apasionar a la gente, por Jesús, por su mensaje, por su vida, por todo lo que Él nos brinda, pues como dice el autor del libro “La Fe no se comparte en Facebook, pero allí la podemos expresar”
Para concluir, quisiera decir que la libertad es  fundamental en la historicidad del hombre, es la que permite que este cambie el rumbo de su vida optando por las posibilidades que se presentan en su existencia, haciendo decrecer o progresar la humanidad, es por ello necesario sumergirnos en la cultura digital, y hacer que el hombre libremente se llene de la presencia de Cristo, que es quien hace todas las cosas nuevas.